Sign up for email alerts from The Monitor | Diocese of Trenton
The Monitor | Diocese of Trenton, NJ  
Advanced Search


home : peces : peces November 24, 2017


10/3/2017 10:33:00 AM
El Matrimonio y el Ministerio Familiar entre los católicos hispanos/latinos
Por tu matrimonio - de la Conferencia de Obispos Católicos

La solidez de los matrimonios y de las familias hispanas está enraizada en una cultura profundamente católica, la cual puede salir adelante hasta en las situaciones más difíciles.

En 1983, los obispos de Estados Unidos escribieron una carta pastoral sobre el ministerio hispano titulada “La presencia hispana: esperanza y compromiso”. La carta pastoral produjo una gran alegría entre los católicos hispanos cuando escucharon decir a los obispos: “En este momento de gracia reconocemos que la comunidad hispana que vive entre nosotros es una bendición de Dios”. Los obispos dijeron también que los hispanos ejemplifican y fomentan los valores esenciales para el servicio a la Iglesia y a la sociedad, incluyendo un profundo y respetuoso amor por la vida familiar en la que toda la familia extendida halla sus raíces, su identidad y su fortaleza. Hoy, este don de familia es compartido por millones de católicos hispanos en más de 4,500 parroquias en los que está presente el ministerio hispano. Particularmente, el amor a la familia se percibe mucho a través de los innumerables niños hispanos de toda edad presentes los domingos en las liturgias en español a lo largo y ancho del país.

La solidez de los matrimonios y de las familias hispanas está enraizada en una cultura profundamente católica, la cual puede salir adelante hasta en las situaciones más difíciles. Los datos de la Oficina Nacional del Censo de 2009 muestran que, de los 10,5 millones de familias hispanas que residen en los Estados Unidos, 66% están constituidas por una pareja casada y 41% por una pareja casada con hijos menores de 18 años. Asimismo, un 69% de los niños hispanos viven con ambos padres casados. Estos porcentajes son bastante más altos que el promedio general en las familias de este país, que apenas llega a un 44%.

Sin embargo, este “índice de éxito” no debe darse por sentado. Las parejas y las familias hispanas no están inmunes a los diversos factores sociales que hoy corroen al matrimonio y a la vida familiar. Es más, muchas familias hispanas tienen que enfrentar el impacto directo que ocasiona la emigración desde sus países nativos la cual deja a cónyuges y a familias enteras divididas por fronteras. Estas personas sufren además dolorosas separaciones bajo un sistema de inmigración ineficaz que no sólo dificulta sus esfuerzos para la reunificación, sino que también separa al esposo(a) de su esposa(o) y a los hijos de sus padres debido a las deportaciones que, con frecuencia, se llevan a cabo sin tomar en cuenta la vida familiar y la dignidad humana.

La Iglesia puede hacer la diferencia al mantener unidos a los matrimonios y a las familias hispanas. El apoyo que las parejas hispanas encuentran en sus parroquias y en otras comunidades basadas en la fe, puede ser la clave para un matrimonio sólido y una familia saludable. Los estudios muestran que las familias hispanas que tienen lazos fuertes con su comunidad de fe tienen más probabilidad de alcanzar un nivel educativo más elevado así como la prosperidad económica y social. ¿Qué puede hacer la Iglesia, hoy y en el futuro, para brindar un ambiente saludable y un sentido de comunidad a las parejas y a las familias hispanas que están creciendo en parroquias culturalmente diversas? La respuesta a esta pregunta no sólo se encuentra en lo que hacemos, sino en quiénes somos y en cómo interactuamos unos con otros.

  • Primero, los sacerdotes y los ministros eclesiales laicos necesitan estar más conscientes y más comprometidos con el llamado para recibir a los hispanos, abrazarlos y caminar con ellos; dejando de lado el lenguaje de “nosotros-ellos” y pasando al lenguaje de todos-nosotros-juntos. Debemos convertir a la Iglesia en “la casa y la escuela de la comunión” (Novo Millennio Ineunte, 43).  
  • Segundo, lo que hacemos como ministros católicos deberá estar enraizado en el doble compromiso que tenemos con el mensaje de Cristo y con las personas con las que vivimos y hacemos nuestro ministerio. Esto exige un profundo conocimiento de Cristo y de su mensaje, así como un conocimiento interpersonal de las familias hispanas en nuestra parroquia y del contexto cultural, religioso, social y económico en el cual viven ellas. Este conocimiento brota del esfuerzo que ponemos para saber escucharlas y de nuestro sensible y genuino interés en las necesidades, aspiraciones e ideas que tengan estas personas en su vida.
  • Tercero, los ministros ordenados y laicos necesitan ser unos comunicadores eficaces del mensaje de Cristo entre las personas que hablan español y que tienen una cultura y una manera particular de hacer las cosas. Esto incluye un conocimiento de la manera en la que las familias hispanas toman decisiones, aprenden, se organizan y se juntan con otros grupos. Tales conocimientos y compromiso nos ayuda a acoger y a empoderar a los padres hispanos/latinos para que desarrollen y ejerciten su liderazgo en la familia y en la sociedad.

¡Trabajemos activamente para mantener fuertes a las familias hispanas/latinas en los años venideros!






Subscription Login
LOGIN | SUBSCRIBE

From the Bishop
Pope Francis







The Monitor, 701 Lawrenceville Road, P.O. Box 5147, Trenton, NJ 08638-0147 | PHONE: 609-406-7404 | FAX: 609-406-7423 | Monitor@DioceseofTrenton.org

Copyright © 2011 | TrentonMonitor.com | All Rights Reserved.
Any use of materials on this website, including reproduction, modification or distribution without the prior written consent of the Diocese of Trenton is strictly prohibited.

Software © 1998-2017 1up! Software, All Rights Reserved